Una guerra cotidiana en el hogar: malditos piojos

4/06/2013

Nuevas máquinas, tendencias y preparados se ponen a la orden para uno de los problemas clásicos del invierno para los niños, a pesar de que mucho sea mitología

piojos

Además de preocuparse por los deberes, la mochila y la túnica, con la vuelta de los más chicos a clases los padres deben atacar uno de los problemas por el que todo niño (y más de un adulto) atraviesa en algún momento de su vida: los piojos.

Si bien existen en plaza varias lociones, champúes y acondicionadores para combatir la pediculosis, la realidad indica que los piojos cada vez se resisten más a los productos disponibles y el número de afectados aumenta considerablemente.

Así lo indicó a El Observador la dermatóloga Marianela Querejeta, quien especificó que la pediculosis es una epidemia “que preocupa por su creciente extensión”, que puede explicarse por el aumento de la vida social de niños y adultos.

“Ahora salimos más, los niños se quedan a dormir en casa de amigos, se prestan ropas o gorros. Lo importante es tener claro que en el tema de la pediculosis nada tiene que ver con la higiene personal de cada uno y que no discrimina estrato social”, indicó.

Para cada cabeza y cada bolsillo 
Quien concurre a una farmacia para comprar un remedio que combata los piojos se encontrará con una amplia oferta. En cualquier comercio de la capital hay más de 10 marcas de piojicidas, entre las cuales las más vendidas son NoPiox, Piojisar y Picantex, de acuerdo a un relevamiento realizado en farmacias.

Los precios varían, pero en general se encuentran entre los $ 150 y $ 200 para las lociones y champúes. Los peines finos cuestan entre $ 20 y $ 50 si son de plástico y entre $ 150 y $ 200 si son de metal, de los más recomendados por su efectividad a la hora de retirar liendres y piojos. También se puede adquirir  el  peine de la National Pediculosis Association (NPA) de Estados Unidos, que cuesta $ 400.

Actualmente los pediculicidas aptos para uso en humanos contienen derivados de la permetrina, que es una sustancia no tóxica, como sí lo eran los productos que se utilizaban antes.

Para los que no quieren utilizar químicos,  el Tea Tree puede ser una opción. Se trata de un aceite derivado del árbol de té. Este producto no contiene sustancias químicas y facilita la extracción de piojos y liendres. Su costo es de $ 450.

La especialista consideró que el peine fino es la mejor herramienta de prevención y control de piojos. Pero, ¿qué hacer si ya se produjo el contagio?

“Lo importante es saber que antes de ir a comprar cualquier producto se debe coordinar una consulta con el dermatólogo. Se tiene la concepción de que el combate a la pediculosis se hace comprando un producto y aplicándolo hasta que no queden piojos. Eso no es así y pueden causar efectos tóxicos en el niño”, explicó Querejeta.

La dermatóloga explicó que en una consulta el dermatólogo evalúa el tipo de piel del niño, si es alérgico y en base a eso recomienda un determinado medicamento, la forma de aplicación y la duración del tratamiento.

“Ni hablemos del riesgo que implica aplicar productos como kerosene, remedios para animales o alcohol. No solo no erradican los piojos, sino que aplicados en grandes cantidades y en toda la cabeza pueden ser muy tóxicos. Por eso somos categóricos al afirmar que no se deben usar”, dijo.

Sin químicos
Durante generaciones, padres y abuelos aplicaron remedios caseros como el vinagre, dolorosos tratamientos con toallas calientes y hasta alcohol azul para terminar con los piojos. Luego, con la llegada de lociones y champúes, los tratamientos evolucionaron. Aun así, los piojos lograron sobrevivir. Esta situación fue lo que llevó a científicos de la Universidad de Utah en Estados Unidos a buscar una solución definitiva para este problema. Después de varios años de ensayo y algunos prototipos, crearon el dispositivo LouseBuster, una máquina que combina aire caliente en rápido movimiento y un ángulo preciso de aplicación.

“Desde hace dos años estamos trabajando en Uruguay con LouseBuster, aunque muchos nos conocen como Chau Piojos. El método es no invasivo, sencillo y 100% eficaz”, dijo a El Observador Claudia Balogh, responsable de LouseBuster en el país.

El tratamiento consiste en dos sesiones en las que se aplica aire mediante la máquina (durante media hora) y luego se pasa el peine fino. “En la segunda parte del tratamiento garantizamos que no queda ni un piojo ni una liendre en la cabeza del cliente”, aseguró Balogh, quien además afirmó que si bien el grueso de su público son niños y adolescentes, cada vez más adultos contratan sus servicios.

“Una vez que termina el tratamiento, nosotros damos una serie de consejos para que los niños no contraigan piojos nuevamente. Educar en la prevención es fundamental en este tipo de casos y lo más importante es sistematizar la pasada del peine fino todos los días”, indicó.

Cada sesión cuesta $ 750 y existen varios locales en Montevideo (Prado, Pocitos, Carrasco) y en el interior del país (Ciudad de la Costa y Melo). Además, se puede solicitar servicio a domicilio.

Mitos

Los piojos afectan a las personas sucias: falso. Cualquier persona puede tener piojos y además el agua y el jabón no afectan a los piojos.

Los piojos saltan: falso. Los piojos no pueden saltar, se arrastran, por lo cual no pueden pasar de una cabeza a la otra si no hay contacto directo.

Los animales pueden transmitir piojos: falso. Los piojos no son transmitidos por los animales, sino que lo hacen de persona a persona.

Por Marcela Maseda. Lee la noticia en El Observador haciendo click aquí.

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