¿Cómo sentarse frente a la computadora?

22/08/2013

Luego de pasar un tiempo sentados frente a la computadora todos comenzamos a sentir algún dolor, molestia o simplemente incomodidad. Para evitarlo, excelentes consejos de Daniela Sosa Perrone.

sentarse

Sea lo que fuere que estemos haciendo frente al computador, nuestro cuerpo comienza a enviarnos señales de que algo no está funcionando bien y nosotros, estamos cada vez más entrenados para dejar de escuchar lo que nuestro cuerpo nos está queriendo decir: movimiento.

La mayoría de las veces continuamos con nuestra tarea, terminando con un gran dolor, que si tenemos suerte lo solucionaremos con un analgésico. En los peores casos, al no escuchar los reclamos de nuestro cuerpo físico, terminamos con una lesión importante que a veces no relacionamos con su origen.

La clave es el movimiento

Sentarse frente a la computadora en una posición única, rígida y sin movimiento, es contraproducente para nuestra salud. Es por eso que no existe la mejor posición para sentarse correctamente. Existen posturas más saludables, que junto con espacios, mobiliarios, luces y movimientos corporales hacen que nuestra estadía frente a la computadora sea totalmente saludable.

De esto se encarga la ergonomía. De estudiar diferentes factores para obtener los mejores resultados ya sea en nuestro trabajo, en nuestro estudio o en cualquier actividad que estemos desarrollando.

Tener en cuenta algunos aspectos de nuestro cuerpo, mobiliario y espacio no es costoso. Con un poco de conocimiento y con creatividad resolveremos asuntos que a la larga sólo influyen negativamente en nuestra salud.

Para empezar hay que tomar conciencia corporal

Conocer a nuestro cuerpo, entenderlo y principalmente sentirlo, es algo que nos corresponde y nos compete. “Tomar conciencia corporal” lleva tiempo y práctica, es verdad, pero con la simple observación y escucha de los avisos que nos envía nuestro cuerpo, tendremos la certeza de corregir o modificar una posición a tiempo.

El mobiliario ideal

Ni la silla más costosa, ni el escritorio más moderno, incluso con la última computadora de moda estamos libres de sufrir las consecuencias de estar muchas horas sin movernos. Recordemos que la clave está en el movimiento. Que por cierto ya explicaremos como hacerlo.

La silla

Podemos encontrar sillas, escritorios o mesas que minimicen riesgos para nuestra salud. Las sillas con respaldos reclinables y que tengan para apoyar los antebrazos son una buena opción.

Deberemos sentarnos con la espalda apoyada en un respaldo que tenga desde 90º a 110º, que respete las curvas naturales de nuestro cuerpo y que al apoyar los brazos en los posabrazos lleve al mínimo los niveles de estrés en las articulaciones.

La altura del asiento de la silla deberá ser la que permita tener los pies apoyados en el piso y un ángulo aproximado a los 90º entre los muslos y las piernas. Si no tenemos la silla ideal, seamos creativos y busquemos a nuestro alrededor algo que nos sirva para apoyar los pies, los antebrazos o para subir el nivel de nuestro asiento. Nos puede ayudar a la circulación sanguínea tener los pies apoyados en una tarima que tenga unos 15º de inclinación

El monitor

Gran tema de debate es la distancia a la que debe situarse la pantalla. Sumándole variables de tamaños y variedades de monitores sería imposible establecer un número arbitrario. Todos los casos deberían analizarse y evaluarse aisladamente aunque nunca estará a menos de 45 cm. Debemos tener en cuenta que la parte superior del monitor no puede estar por arriba de la línea de nuestra visual. Podemos colocar libros o algo firme para ajustar la altura e inclinación del monitor que sería de unos 10º o 20º aproximadamente.

Recordemos que la clave es el movimiento

Hacer pausas y moverse es fundamental. Cada uno encontrará si lo mejor es hacer una pausa cada 15, 20 o 40 minutos y no dejar que transcurra una hora sin hacerla.

Simplemente mirar para otro lado, pararse, dejar caer el tronco sobre los muslos, mover las articulaciones. Estirarse y distenderse brevemente no sólo nos evitará dolores, sino que mejorará nuestra capacidad de atención y aumentará nuestra productividad.

Realizar ejercicios y estiramientos para el cuello y hombros en 5 minutos, en las llamadas pausas activas, reducen las lesiones más comunes como tendinitis y las contracturas así como las tensiones y el estrés.

Educar para prevenir

Se puede observar que cada vez se le está dando más importancia a nuestro cuerpo en relación a nuestro entorno con estudios, investigaciones, mediciones y datos, pero somos nosotros quienes decidimos aquí y ahora, que hacer con nuestro cuerpo. Escuchar o no los llamados de atención que nos hace. Y somos nosotros los responsables por las generaciones que vienen, cargadas de nuevas tecnologías y sin escritorios acordes, los que debemos tomar conciencia y trasmitir que si no cuidamos de nosotros mismos somos los principales perjudicados.

Por Daniela Sosa Perrone

Responsable de www.mamacrece.com

Embarazo, parto, lactancia, crianza conciente. Maternidad, paternidad, salud y mucha conciencia 2.0

 

 

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