Marca empática, cuando ponerte en la piel del otro es rentable.

27/08/2013

Ser una marca empática, es crear un relación de ganar-ganar entre la marca y nuestra audiencia.

flickr.com/photos/chable
flickr.com/photos/chable

por Gemma Cernuda

Empresaria y ponente internacional. Creadora de marcas líderes y experta en comunicación en femenino.

Ya lo dice Daniel H. Pink, en el best seller  “Why right-brainers will rule the World” (Por qué los que vivan desde el lado derecho del cerebro triunfarán); una de las 6 cualidades que analiza es la empatía; esa capacidad de ponernos en los zapatos, piel, traje de nuestra interlocutora y sentir como ella. Esa cualidad que hace que escuchemos en lugar de hablar, que miremos a los ojos y entendamos con los ojos, esa cualidad que hace que nos empoderemos todos al sentirnos empatizados por una marca. Al sentirnos que nos entiende, que realmente nos está hablando a nosotros, que fue creada para mí.

Ser una marca/persona/servicio/producto empático, es crear un relación de ganar-ganar entre la marca y nuestra audiencia. Es buscar empatar con nuestra clienta, consumidora, target. Empatar no es exactamente que nadie gana, es que los dos son competentes, muy competentes en esta situación y no hay un vencedor, hay dos ganadores. Así lo que debemos procurar en nuestras marcas, sin olvidar que tu eres también tu propia marca, es empatar, crear situaciones, relaciones, productos, comunicaciones con nuestro cliente en las que los dos ganemos. Que nuestro público, se sienta entendido y captado por nosotros. Esa sensación solo la sentimos cuando es de verdad. Cada uno de nosotros detectamos estas situaciones cuando esa empatía es real o ficticia. La situación contraria son las marcas monopolio.

La cualidad empática de una marca es crucial y peligrosa a la vez. Tiene ese efecto boomerang de las decisiones arriesgadas. Aparentemente no lo parece pero no ser auténticamente empático te convierte automáticamente en antipático. Y al traspasar a esta otra categoría te descartan de sus marcas amigas y hablan mal de ti.

Si hacemos el ejercicio de pensar en nuestras marcas empáticas, nos saldrán aquellas marcas que al conocerlas, usarlas, recomendarlas pensamos… uaugh! Ya era hora, finalmente alguien nos ha escuchado. Este eureka, nos detectará nuestras marcas más empáticas. Estoy pensando en marcas como Dove, productos de higiene y cosmética que te adoran tal y como eres y que no te pretenden cambiar, ni adelgazar ni disimular.

El público, se posiciona como la prensa diaria sin complejos y sin presión de ningún tipo, la prensa que todos queremos y esperamos. Y así podríamos ir haciendo lista de marcas, productos, servicios, programas de radio, televisión e incluso libros que cuando salen  hacemos este… ¡ya era hora!

Siguiendo este método podríamos predecir las nuevas marcas, los nuevos productos y los nuevos enfoques de comunicación. Sería una nueva vía real de diseñar los productos que los consumidores queremos, no los que un consejo de administración relleno de corbatas decide seguramente porque la competencia lo hace.

Por, Mag. Gemma Cernuda Canelles
gemma@peixandco.com
www.ellasdeciden.com

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