Baño del recién nacido como un espacio lúdico

8/09/2013

¿Cómo preparar el primer baño de tu bebé?, ¿qué debés tener en cuenta?

baño-recien-nacido

Luego de unos días de nacido el bebé, el primer baño se aproxima.

En general se hace después de que el cordón umbilical se seque, luego de una semana o más después del nacimiento.

Es el momento en el que el bebé regresa al medio que lo gestó, llevándolo a recuperar sensaciones que lo ayudarán a integrar las nuevas experiencias que le tocarán vivir.

El objetivo es convertir la rutina del baño en un momento de placer, en un espacio de relajación, de juego y al mismo tiempo de higiene.

Preparando el primer baño del bebé

- Mediremos la temperatura del agua con termómetro que deberá estar entre 36ºC y 37ºC.

- La temperatura ambiente deberá ser de 25ºC aproximadamente (dependiendo de la estación en que nos encontremos).

- Tendremos al alcance todos los implementos necesarios para secar y vestir al bebé en el mismo ambiente para evitar cambios bruscos de temperatura.

- El baño puede realizarse en cualquier momento del día, preferentemente en un momento calmo, sin apuros y lejos de las horas de sueño y hambre.

- Utilizaremos un bañito pequeño que le brindará una sensación de mayor contención.

- Llenaremos con agua hasta el nivel que el bebé flote boca arriba con el sostén de la mano de la mamá o el papá debajo de su cabeza.

El agua en sí misma sostiene y contiene al cuerpo del bebé, pero son nuestras manos las que guían y transmiten el placer de flotar. Eso se descubre y se aprende lentamente, es por eso que del estado de relajación o tensión de nuestras manos depende lo que el bebé recibe como seguridad o inseguridad, confianza, ansiedad, calma o temor.

La relación con el agua depende de cada uno, es algo íntimo y personal. Es por eso que hay que darse tiempo para encontrar el placer en esta actividad y lentamente se irá convirtiendo en un momento único de encuentro con nuestro bebé y de la familia.

Si contamos con una bañera (tina) es ideal que algunas veces nos bañemos con el bebé, permitiendo así más variedad en las formas de sostenerlo.

¿Cómo introducir al bebé en el agua?

Colocaremos una mano debajo de la cabeza brindándole equilibrio, la otra mano irá debajo de la cadera y luego quedará libre.

Lo primero que entrará en contacto con el agua son los pies, luego las piernas, los glúteos y luego el tronco hasta que quede todo el cuerpo sumergido.

Cuando el bebé entra al agua, ésta le provocará algunos movimientos espontáneos de piernas y brazos. Observaremos estas reacciones, siempre acompañando con palabras suaves, de mamá, papá o quien acompañe, relatando lo que sucede o cantando o acompañando con caricias. También podemos tomar la mano del bebé brindándole más seguridad.

Luego, utilizando la mano libre podemos echar suavemente agua por su cabeza dejando que por último, caiga un poco en su cara.

Cambiando las posiciones del cuerpo del bebé en el agua ampliamos la variedad de sensaciones y movimientos. Alternando con momentos de simple flotación, permitiendo que él mismo explore y encuentre su cuerpo en el agua.

El agua tibia del baño nos conecta con el agua que nos contuvo en nuestra gestación. La experiencia placentera hará que el momento sea único, mágico y nos acompañará de diferentes maneras en los distintos momentos evolutivos de nuestros hijos.

Acercar el espacio lúdico al baño, en nuestra propia casa es una herramienta mágica que nos asistirá en todo el crecimiento de nuestros hijos, permitiéndoles acompañar y estimular el desarrollo. De esta manera nos convertimos en los profesores, brindándoles oportunidades para explorar e investigar en el medio acuático lo que en el medio terrestre serían imposibles de realizar.

 

Por Daniela Sosa Perrone

Responsable de www.mamacrece.com

Embarazo, parto, lactancia, crianza consciente. Maternidad, paternidad, salud y mucha conciencia 2.0.

Comenta esta noticia

comentarios

Powered by Facebook Comments