Felicidad enlatada

25/10/2013

Por qué la felicidad no viene en lata (o por qué no leo libros de autoayuda).

Andy Warhol 1969, Revista Esquire
Andy Warhol 1969, Revista Esquire

por Maru Karlen

Profesora de yoga, consultora de empresas, creadora del proyecto Santosha Yoga Uruguay.

‘Ustedes los occidentales adoran elegir… Yo ni siquiera elegí la mujer con quien me casé’. Más allá de que me estremece esta tradición que se sigue en India, me quedé pensando un largo rato en las palabras de mi maestro y me llené de preguntas. ¿Estamos realmente obsesionados con el poder de elección?¿Es la libertad el nuevo opio de los occidentales? ¿Nos hace más felices esta ilusión de decidirlo todo?

Hoy pareciera que no hay suerte que valga, no hay karma que cuente: todos podemos conseguir lo que deseamos si trabajamos incansablemente para ello. Al menos eso nos dicen miles de videos motivacionales, emprendedores exitosos y libros de autoayuda que nos dan tips para ser más influyentes, más ricos, más efectivos y todo lo demás.

Mi opinión acerca de si nos hace más felices es que no, justamente porque no es real, no podemos decidirlo todo, es una ilusión.

Sé que es impopular lo que estoy afirmando, pero quizás al final te reporte cierto alivio. La idea de estar trabajando para ser mejor persona puede causar gratificación inmediata, no puede negarse, pero esta parafernalia de autoayuda new age contiene dos mensajes subliminales que no me gustan:

1. ‘Cuando logres eso que te falta, o corrijas aquello en lo que fallas, serás feliz’.

2. ‘Si no lo logras, será tu culpa’.

Claro que no estoy en contra de la evolución y del desarrollo humano, nada más lejos. Simplemente este no es mi camino por al menos tres razones:

1. Genera expectativas poco realistas

Estas promesas ligeras generan expectativas que devienen en desmotivación rápida cuando no son satisfechas.

2. Dificulta la aceptación

El foco en ser mejores nos impide aceptar y honrar la persona que somos hoy, integrar nuestras zonas grises a nuestro lado más luminoso, aceptar el todo. Sin lograr la unidad en nosotros mismos, imposible será la unidad con algo más grande, que podremos llamar Conciencia, Dios o Felicidad.

3. Produce evasión del presente

Este es el efecto secundario más grave ya que causa infelicidad a quien lo padece; vivir con nuestra mente en el futuro planificando una vida mejor, no nos permite disfrutar del presente, bloquea toda posibilidad de que se manifieste el ser.

Hay tantos caminos como personas, y respeto eso. Solamente este no es el mío porque nos aleja de lo que en sánscrito se conoce como kratu, o inteligencia en acción.

Personalmente creo que nada de lo que planees para mañana es tan importante como lo que puedas hacer hoy, y nadie que puedas ser mañana es tan valioso como quien eres hoy. Nada. Nadie. Nunca. Jamás.

Om shanti,

Maru Karlen

http://about.me/marukarlen

http://santosha.uy

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