Marca Atractiva

22/10/2013

Cuando quiero ser como un imán.

flickr.com/photos/simon_shek/
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por Gemma Cernuda

Empresaria y ponente internacional. Creadora de marcas líderes y experta en comunicación en femenino.

Siempre asociamos atraer a la seducción, a lo bello, a la relación de deseo hacia algo o alguien. Atraer es lo que dos imanes hacen, es un efecto, una cualidad de los imanes y de los polos opuestos. Mezclando los conceptos, deseo, atracción e imán, pensando que una marca tiene un efecto de enganchar, de desear, de ser consumida, de fidelizarnos, vamos a mirarnos el ser “atractiva” como valor diferenciador de una marca.  Este valor de imán debería ser un valor que todas las marcas desearan y comunicaran. Atraer a los consumidores con el fin de gustar, de que me deseen que me quieran es el objetivo final de todas las marcas. Y sobretodo que no sea una atracción fatal, que sea una atracción duradera y fructífera.

Michael Losier, reconocido coach canadiense, tiene esta máxima; “Atraigo a mi vida todo aquello a lo que presto atención… todo aquello a lo que le dedico energía o en lo que me concentro.”

Partiendo de esta máxima, cuando creamos una marca, la posicionamos, la revisamos, deberíamos pensarla como un ente “vivo” que va a transmitir vibraciones, que va a generar energías y que va a provocar emociones con nuestros consumidores y consumidoras. Si es así, debemos prestar atención a nuestro público. Porque solo así, solo preocupándonos, preguntando, escuchando y haciendo, vamos a atraerles.
Es tan sencillo como tratar a las personas como personas. Así de simple. Si a las personas nos gusta que nos escuchen, que se preocupen por nosotros, que nos sintamos importantes para alguien. Pues lo mismo debemos hacer con cada uno de nuestros clientes y clientas; prestarles atención.

Dedicarles energía y tiempo, concentrarnos en ellos y en ellas. Es lo del “focus” que tanto se utiliza en términos de marketing, lo de no perder el norte. Así, solo así lograremos pasar de ser una marca más a ser una marca atractiva. Una marca que transmite esas vibraciones que hacen que yo como usuario de la misma la quiera y la desee. Que me enganche a ella y que forme parte de mi vida.

Para conseguir que mi cliente sienta que le estoy prestando atención puede ser desde formatos complejos o muy simples y de bajo coste. Podremos demostrarle a los clientes que les escuchamos si cuando vemos información relevante para su negocio se la enviamos, si cuando sabemos que mientras hacen las compras no saben donde dejar los hijos, les montamos una guardería, si cuando me llaman al teléfono de atención les atiendo enseguida y tienen una respuesta en menos de 24 horas.
Se trata de hacer sentir a mi cliente que le estoy hablando y mirando a los ojos y que me implico con esa necesidad que tiene. Si yo se la soluciono será un multiplicador exponencial para nuestra relación y fidelizacion.

Atención, atraer y energía. Parece que sean las palabras que definen un curso de filosofía para la vida, pero es así como conseguiremos que una marca sea “nuestra” marca.  Así es como pasaremos de ser un medio más a “el medio” que mi lector quiere porque me “preocupo” y por que le presto “atención”.

Queremos ser el imán de nuestro público, no de todos los públicos.

 

Mag. Gemma Cernuda Canelles
gemma@peixandco.com
www.ellasdeciden.com

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