Madres trabajadoras

2/04/2014

Hoy es muy común ver a una mujer como madre y profesional al mismo tiempo. Aunque no es sencillo emprender ambas tareas, es bueno ver que pueden coexistir.

flickr.com/photos/mishmish
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Actualmente la independencia y la libertad para una mujer juegan un rol más grande en la sociedad, y es por esto que en estos últimos años cada vez más mujeres han querido salir de su casa para emprender nuevos proyectos y negocios o simplemente para demostrar que existe la igualdad entre géneros.

Aunque la relación entre maternidad y trabajo es un tema aún escasamente visto en nuestro país, existe una gran cantidad de madres que han salido a conquistar el mercado laboral.

Muchas personas piensan que ser madre a la hora de buscar trabajo puede ser un factor que incida desfavorablemente en las oportunidades laborales y una vez que lo consiguen puede afectar en las estructuras familiares.

De todas maneras, esto no implica que no puedas salir a trabajar ya sea por necesidad o realización personal. Debe existir un cierto equilibrio entre los cuidados maternales y tu profesión, por tu bienestar y el de tu familia.

Para que puedas encontrar un balance entre ambas situaciones, aquí te damos algunos consejos y sugerencias:

  • No te sientas culpable por trabajar, además de que te guste también lo necesitás. Si lo hacés contenta y en forma positiva se te hará más llevadero.
  • Dedicá un tiempo libre para ti misma, recordá que necesitás descanso.
  • Dedicá tiempo a tu pareja, tanto él como tú están presentes en la vida de tus hijos por eso ambos merecen un respiro. Muchas parejas dejan a sus niños con alguien, para salir a cenar, al cine o algún otro lugar de interés, esta es una forma de mantener viva la relación sin el contacto con los hijos.
  • Llevá siempre una buena relación con quien cuide a tu hijo, ya sea un familiar o una niñera, tratalos con respeto, no solo porque los necesitás sino también porque harán su trabajo con mayor dedicación.
  • Hablá con otras mamás que también trabajen, preguntales cómo hacen ambas tareas a la vez e intercambien ideas. Ellas podrán ayudarte y darte un montón de consejos.

Al llegar a casa después de la jornada laboral intentá que el cansancio y la tensión no te pongan de mal humor. Para poder pasar un buen rato con tus hijos debés estar tranquila y relajada, para no pasarles tus tensiones y problemas a ellos. Un buen método de acercamiento es realizar algunas tareas juntos, como las compras o la limpieza de la casa, entre otras. Al compartir las labores diarias, la relación madre e hijo se nutre y puede ser un gran momento para la comunicación.

Dedicar un tiempo a ambas tareas no es fácil, pero recordá que la paciencia para adaptarse a esta situación, será tu mejor aliada.

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