Hay que parecerlo para serlo

3/07/2014

El Video TED de Amy Cuddy plantea en forma brillante, cómo muchas veces el actuar de determinada forma, no sólo incide en la opinión e imagen que los demás se forman de nosotros, sino que moldea nuestra propia auto imagen y performance.

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por Marieta Sudy

Emprendedora, directora de MSudy mkt. Docente y columnista en área comercial, comunicación y marketing.

Hoy descubrí un nuevo TED inspirador: 

En él, Amy Cuddy habla de cómo el lenguaje corporal define lo que somos. El tema de cómo los no verbales afectan cómo nos ven las otras personas no es algo nuevo. El punto motivador y que vale la pena divulgar de Cuddy es otro. A través de sus investigaciones, Amy demuestra algo sorprendente: que las actitudes corporales  que tomamos afectan y moldean la imagen que tenemos de nosotros mismos. Y en forma provocadora, incita no a “fake it until you make it” – o sea, actúa como quieras que te vean y así te verán- sino que sube la apuesta. Asegura que si insistes en parecerlo, vas a serlo.

Esta mujer sufrió un accidente cuando tenía 19 años que afectó su nivel intelectual y la capacidad de terminar la Universidad. A pesar de ello, perseveró en mostrarse capaz hasta que se transformó en lo que actuaba, terminando por lograr lo que se propuso.

Si bien mi caso no fue algo tan dramático como el accidente de Amy, en aquel momento de mi vida, a los 28 años lo sentí muy fuerte y transformador.

Venía de trabajar muy duro para demostrarme a mi misma que los éxitos que había tenido en mi incipiente carrera de marketing, no se debían a ser la hija del dueño de la entonces compañía líder de mercado de detergentes. Cuando la empresa fue adquirida por la gran multinacional, Unilever, se presentaron nuevos desafíos. Esta vez tocaba demostrarlo a mi nuevo jefe, un inglés muy correcto pero muy cara de póker. Los años me demostrarían que fue el mejor jefe posible y que nadie me enseñó tanto como él; no sólo de marketing, sino de todo lo que tendría que aprender para vivir y sobrevivir en el mundo empresarial. Pero eso vino más tarde, me adelanto.

Sin seguir un camino racional, ni teniendo claro cuál sería el final del camino, me esforcé intuitivamente por actuar como directora del área, puesto que estaba vacante. Nunca lo viví como ocupar un puesto que no era mío: lo que sentía es que habían roles y responsabilidades desafiantes que no estaban asignadas a nadie. Y es así como, sin querer queriendo, actué en esa empresa cuyas reglas yo desconocía, como directora de Marketing. Y al cabo de un tiempo, Mr. Fordham (el entonces CEO de la compañía) me anunció: “veo que de hecho estás actuando muy bien en ese rol…por lo que es hora que lo hagas de derecho”. Como plantea Amy Cuddy, a veces hay que parecerlo para serlo.

Si bien esto es cierto para hombres y mujeres, siento que se aplica aún más a nosotras. Posiblemente por un tema cultural, por la lucha por demostrar que podemos igual o más que un hombre en esas circunstancias. No lo sé. Lo que sí puedo afirmar es que la perseverancia que a veces linda con tozudez que tenemos las mujeres, nos habilita a realizar estos desafíos y logros de una manera extraordinaria.

Y que las recompensas, mucho más que al llegar, las descubrimos en el camino recorrido

Marieta Sudy

@marietasudy

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